martes, 27 de marzo de 2018

Desarrollo evolutivo de la atención, percepción visual y funciones ejecutivas


A la hora de identificar cuándo se está produciendo un problema a nivel atencional, en el procesamiento de la información visual o en el manejo de las funciones ejecutivas, es conveniente tener claro qué es lo que podemos esperar del alumnado con el que estemos trabajando.

1. Desarrollo de la atención


El desarrollo del proceso atencional es especialmente relevante debido a su implicación en el desarrollo adecuado de otras funciones cognitivas. Su funcionamiento está implicado en procesos tan necesarios para el desarrollo integral del niño como son los procesos perceptivos, el funcionamiento ejecutivo, la memoria, la motivación, el lenguaje… de tal manera que un desarrollo inadecuado de la atención dará lugar a la posible aparición de dificultades de aprendizaje (Sirumal, 2016).

Primer año
  • Siguen la mirada de otra persona
  • Dirigen su atención hacia el objeto que mira otra persona
  • Prefieren estímulos con brillo, colores fuertes, contrastes, sonidos, movimiento y de cierta complejidad
  • Cuando se habitúan a un estímulo, pierden el interés
1-3 años
  • Centran la atención en las características más notables (color, forma…) de los objetos o personas, aunque no sean las más informativas
  • Su atención, en esta etapa y en la siguiente, está condicionada por:
  • El contexto (tipo de tarea, hora del día, presencia del adulto, clima del grupo…)
  • Características personales (cómo percibe la dificultad de la tarea, motivación hacia la tarea…)
3-5 años
  • Aumento de la atención sostenida (mantener una respuesta adecuada durante un periodo prolongado de tiempo)
  •  Al inicio de esta etapa, tienden a estar más atentos a medida que la sesión o tarea avanza
  • Centran mejor la atención en los aspectos relevantes de la tarea y van ignorando los aspectos irrelevantes, aunque aún cometen errores
  • Al final de esta etapa, son capaces de realizar una tarea atencional visual durante 15 minutos
6-9 años
  • Incremento de la atención sostenida en una misma tarea
  • Empiezan a utilizar estrategias para mantener la atención (ej. Taparse los oídos mientras leen)
  • Pueden planificar su atención, por ejemplo, siguiendo una secuencia en la búsqueda de un objeto
9-12 años
  • Mejora de la atención selectiva (filtra y selecciona aquellos estímulos relevantes e inhibe aquellos que interfieren con la tarea o conducta)
2. Desarrollo de la percepción: 

El desarrollo de las habilidades visoespaciales, visoperceptivas y visomotoras en el niño es el resultado de la integración paulatina del manejo del espacio, de la forma y del control motor. Cuando todas estas habilidades se unifican y pueden trabajar juntas es cuando el niño es capaz de crear mapas mentales e integrar los elementos que percibe en un todo organizado, lo que le permite acercarse a comprender la realidad que le rodea (Roselli, 2015).

Primer año de vida
  • A los 2 meses de vida, 
    • tanto sus actos como el seguimiento visual que realiza son todavía automáticos.
    • discrimina los colores básicos
  • A los 3 meses y medio:
    • adquiere la visión estereoscópica de un objeto inmóvil
    • aparece la visión binocular y sigue desarrollándose hasta los 11 meses aproximadamente.
    •  inicia un cierto control voluntario de la mirada.
    • aparece un cierto control intencional del movimiento de las extremidades superiores. Aquí ya empieza a intentar agarrar objetos.
  • De los 4 a los 6 meses consigue el agarre de manera exitosa.
  • A los 6 meses ya:
    •  maneja la acomodación, la agudeza visual y la sensibilidad al contraste.
    • ha desarrollado la capacidad de percibir la profundidad.
    • inicia los movimientos coordinados bimanuales: es capaz de explorar objetos que se le ponen en una mano y transferirlos a la otra.
  • De los 6 a los 8 meses desarrolla la capacidad de agarre a través de la experiencia.
  • A partir de los 8 meses desarrolla la prensión manual y es capaz de coger objetos pequeños. Para ello utiliza de manera controlada el pulgar y el índice.
Del año a los 2 años
  • Aproximadamente a los 18 meses se observa un uso preferente de una mano, aunque todavía no se ha producido la lateralización.
  • Entre los 12 y los 18 meses empieza a construir torres con cubos.
  • Entre los 8 y 14 meses ya se distingue en el niño una percepción de las relaciones espaciales, lo que le permite moverse en el ambiente con seguridad y eficacia.
  • A los 18 meses muestra mejores movimientos coordinados bimanuales.
  •  Durante este período mejora de la organización espacial y su precisión motora.

De los 3 años a los 6 años


Entre los 2 y los 3 años puede haber un período de inestabilidad respecto a la lateralidad, pudiendo aparecer un predominio bilateral.
  •  Entre los 2 y los 5 años el niño mejora el control de los movimientos oculares.
  • A los 3 años se ve una clara asimetría manual para tareas construccionales y gráficas
  • Entre los 3 y 4 años:
    • puede aprender extremos direccionales como alto/bajo, encima/debajo y delante/detrás.
    • distingue posiciones horizontales y verticales, pero todavía tiene problemas con las líneas oblicuas y diagonales.
  • A los 4 años se establece la lateralidad, aunque seguirá en desarrollo pudiendo aparecer períodos de inestabilidad.
  • Entre los 5 y 6 años empieza a diferenciar la izquierda de la derecha en su propio cuerpo.
  •  Entre los 4 y los 6 años mejora en la percepción de la figura y el fondo.
De los 7 a los 11 años
  • A los 8 años quedan consolidadas:
    •  la lateralidad
    • la capacidad de percibir figura-fondo,
    • la percepción de líneas oblicuas y diagonales.
    • distinción derecha-izquierda
  • A los 10 años ya puede.
    •  seguir con completa precisión objetos en movimiento.
    • empieza a  leer mapas.
  • A los 11 años ya ha desarrollado completamente la constancia del tamaño. Hasta esta edad el niño tiende a sobreestimar el espacio entre dos objetos, a medida que se aleja de los objetos.
  • A los 12 años la habilidad para percibir un objeto en movimiento y movernos en respuesta a él está bien establecida.
Las habilidades visoperceptivas, visomotoras y visoespaciales alcanzan niveles adultos a los 12 años. 

3. Desarrollo de las funciones ejecutivas:


Las funciones ejecutivas constituyen un grupo de habilidades cognitivas que nos permiten adaptarnos a situaciones novedosas y complejas, permitiéndonos crear conductas no habituales en nuestro repertorio (Roselli, Matute y Jurado, 2008)

El desarrollo de las funciones ejecutivas se producirá lentamente a lo largo del desarrollo del niño, llegando a obtener una maduración completa al final de la adolescencia y/o al inicio de la edad adulta.

Primer año de vida

  • A los 4 meses de vida el niño tiene consciencia de la permanencia del objeto.
  • Entre los 8 y 12 meses de vida es capaz de usar el conocimiento acerca de la permanencia de los objetos para dirigir su conducta a una meta.
  • A los 9 meses de vida muestra respuestas automáticas ante estímulos ambientales.

Del primer año al segundo año

  • Con 1 año:
    •  comienza a inhibir los estímulos irrelevantes
    • es capaz de inhibir una respuesta automática
  • A los 2 años, ha mejorado notablemente el manejo de su memoria operativa, lo que le permite actuar más eficazmente en el medio.

De los 3 a los 6 años

  • A los 4 años inicia la capacidad de planificar, aunque de un modo muy rudimentario.
  • A partir de los 3 años mejora considerablemente su capacidad inhibitoria, pero todavía presenta respuestas instintivas o automáticas
  • Mejora el funcionamiento de su memoria operativa
  • Desarrolla la capacidad de solucionar problemas, utilizando estrategias metacognitivas.
  • A los 6 años aparece establecida la inhibición conductual
  • Durante este período empieza a aparecer la flexibilidad cognitiva

De los 7 a los 11 años

  • Mejora el manejo de su memoria operativa
  • Entre los 9 y los 13 años mejora notablemente su capacidad de planificación
  • Entre los 7 y los 10 años se desarrolla por completo la capacidad de categorizar
  • Aproximadamente a los 9 años se establece la metacognición y la regulación conductual
  • A los 10 años adquiere una capacidad para seguir reglas en tareas de clasificación y para cambiar de una categoría equivalente a la de un adulto
De los 12 a los 16 años
  • Alcanza el manejo completo de la memoria operativa
  • Mejora considerablemente en su capacidad de planificar
De los 16 años a la vida adulta
  • Sigue mejorando su capacidad de planificar y organizar. Se considera que seguirá mejorando durante toda la segunda década de vida
  • La fluidez verbal (fonológica y semántica) adquiere su máximo desarrollo después de la adolescencia

En este enlace os dejo una infografía a modo de resumen.

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