lunes, 12 de noviembre de 2018

Orientaciones para adaptar textos: lectura fácil


La Lectura Fácil es una metodología que facilita la accesibilidad a todo tipo de textos (legislativos, narrativos, etc) de aquellas personas que puedan tener dificultades de comprensión lectora.

Más allá de las normas oficiales de Lectura fácil, a la hora de seleccionar el texto y las imágenes de los materiales que se usen para trabajar la lectoescritura con alumnos y alumnas con TEA (así como otros textos que se muestren para los alumnos en los diferentes entornos del centro) es imprescindible:

  • Usar un lenguaje sencillo y directo, con vocabulario de uso habitual
  • Evitar los conceptos abstractos
  • Utilizar oraciones cortas e informativas
  • Incluir una sola idea principal en cada oración
  • Emplear la voz activa frente a la pasiva, y evitar las frases condicionales y el subjuntivo
  • Elegir signos de puntuación sencillos
  • Uso de minúsculas, más legibles que las mayúsculas, preferentemente negras sobre fondo blanco y de tamaño moderado (demasiado grande o demasiado pequeña dificultan igualmente la lectura).
  • Texto dividido en capítulos relativamente cortos, y éstos en párrafos, para permitir pausas frecuentes.
  • El fin de página debería coincidir con el fin de un párrafo
  • En los primeros cuentos narrados, las imágenes que acompañen al texto deben representar lo que expresa.